Esta pequeña playa esconde bajo sus aguas una pradera de Cystoseira de una hermosa tonalidad azul. Grietas, zonas de rompiente y algún arenal donde veremos a los simpáticos aguaciosos rodeándonos y lanzándose a la arena. Además decir que es una inmersión perfecta para quienes quieran ver nudibranquios ya que está lleno y con una gran variedad de especies, sobretodo en primavera.
Para llegar a esta playa iremos hasta La Caridad. El acceso es muy fácil y además tenemos duchas para endulzar el equipo.