Se trata del único pecio que aún resiste al Cantábrico. Este mercante de 106 metros de eslora se encuentra a 2 millas al nordeste de Ribadesella a una profundidad media de 40 metros. Es una inmersión solo apta para buceadores con experiencia, debido a la profundiad, a las corrientes, y por supuesto al tratarse de un pecio.