Se trata de una extensión de roca entre dos arenales, cerca del puerto de Lastres, por la que se puede hacer un recorrido de ida y vuelta. Lo más interesante es la cantidad de peces que además se acercan sin ningún problema. También existen muchas grietas y cuevas que esconden congrios y crustáceos. En las zonas de arena es habitual encontrarse con salmonetes, rayas y alguna sepia.