Esta inmersión se encuentra en un lugar donde grandes rocas surgen del fondo arenoso. Se trata de un laberinto dentro del cual nos solemos encontrar con gran parte de la fauna característica del cantábrico. Da la sensación de que nos estamos moviendo por los restos de las calles de una ciudad inundada, de ahí el nombre que recibe esta inmersión. Bogavantes, congrios, pintarrojas y otras muchas especies se pueden observar gracias a la cercanía de la desembocadura del río.